En un día marcado por la emoción y la concreción de derechos, el Intendente de La Quiaca, Dante Velazquez, encabezó la entrega de diez nuevas viviendas en el sector de las 34 hectáreas, un espacio que simboliza el avance tangible de la urbanización planificada y el compromiso de una gestión que prioriza el arraigo, la dignidad y el acceso a un hábitat justo.
Con la presencia del gobernador Carlos Sadir y cientos de vecinos, el acto reafirmó el rol protagónico de La Quiaca en el mapa de desarrollo del norte jujeño.
“Es un grato placer, primero como ciudadano, como ser humano, dar gracias a Dios por este día bendecido, porque se da solución a diez familias de nuestra ciudad”, expresó un emocionado Velazquez ante los adjudicatarios.
Las palabras no fueron solo protocolares: reflejaron el recorrido de más de una década de planificación, desde aquellos primeros trazos en 2012 hasta la consolidación de un barrio donde hoy ya viven más de 500 familias.
La urbanización de las 34 hectáreas no es un hecho aislado, sino el resultado de una política pública que combina gestión territorial, inversión estatal y visión social.
Esta tercera etapa de entrega de viviendas marca un hito en un proceso que no se detiene.
Velazquez remarcó que aún quedan desafíos por abordar, como la accesibilidad, los servicios y la integración barrial, pero subrayó con firmeza:
“No me caben dudas de que podemos seguir generando mayores respuestas con el compromiso debido de entender y comprender que frente a las necesidades siempre debe haber un Estado presente”.
El intendente también hizo un llamado a los nuevos propietarios a seguir apostando al crecimiento del barrio.
“Así como hoy tienen su vivienda, también sigan apostando por el progreso de su comunidad”, expresó, señalando que el desarrollo no se limita a lo construido, sino que se proyecta en la vida que se organiza y en la voluntad de cada vecino en ser parte activa de la transformación.
En tiempos donde se discute el rol del Estado y se promueve la retirada del mismo de las responsabilidades sociales, La Quiaca vuelve a dar el ejemplo de que otro camino es posible.
Y en ese camino, Dante Velazquez se consolida como una figura central para llevarlo adelante.
























