La preentrega y presentación al público del Complejo Cultural de La Quiaca se vivió como una jornada profundamente emotiva, cargada de historia, memoria y sentido de pertenencia. Ante la presencia de vecinos, autoridades provinciales, ministros y diputados, el intendente Dante Velazquez encabezó un acto que se transformó en un verdadero encuentro del pueblo con una obra largamente esperada y soñada por generaciones.

Con la voz atravesada por la emoción, el mandatario explicó que el edificio aún atraviesa sus últimos detalles técnicos, como la colocación de butacas y terminaciones finales, pero decidió abrir las puertas para compartir este logro con la comunidad. Invitó a recorrer cada rincón del complejo, destacando que más allá de lo material, lo importante era permitir que la gente comenzara a sentir el espacio como propio, como un lugar de encuentro, expresión y futuro.


Velázquez repasó el largo y difícil camino que tuvo el proyecto, recordando los años en los que la obra quedó paralizada tras la retirada de fondos nacionales y la imposibilidad de continuarla. Ocho años de espera, frustración y obstáculos que no lograron apagar la convicción de que La Quiaca merecía un espacio cultural a la altura de su historia. Ya como intendente, tomó la decisión de retomar aquel sueño inconcluso y avanzar con recursos propios, transformando una herida abierta en una obra concreta.

“Esto es de ustedes, lo hicimos todos”, expresó, resaltando que el Complejo Cultural es fruto del esfuerzo colectivo: de los vecinos que confiaron, de los trabajadores municipales que pusieron horas, cuerpo y compromiso, y de cada área que se sumó para que el proyecto se hiciera realidad. En ese mensaje, dejó en claro que no se trata solo de un edificio, sino de una reparación simbólica y de una apuesta profunda por la identidad y la cultura local.


El complejo, con más de 2.000 metros cuadrados, albergará cine, museo, salas de exposición, espacios para la danza, la pintura y el trabajo articulado con la universidad. Un edificio moderno, de cuatro pisos y con tecnología inteligente, pensado para que niños, jóvenes y adultos no tengan que irse lejos para acceder a la cultura, al arte y al conocimiento.

En el cierre, el intendente reivindicó el rol de La Quiaca como una ciudad central, no como periferia, y destacó que cuando la comunidad se organiza, la política deja de ser una promesa para convertirse en hechos. Anunció que la inauguración definitiva será en los primeros días de abril y agradeció, con humildad y sinceridad, el acompañamiento del pueblo. La noche no solo dejó una obra presentada, sino la certeza de que la cultura también se construye con memoria, esfuerzo y amor por el lugar que se habita.




























