En un emotivo encuentro, el Intendente Dante Velazquez compartió la lectura de un cuento con niños de nivel inicial de toda la ciudad, incluyendo a pequeños de zonas rurales. La jornada combinó literatura, cine y un fuerte mensaje de inclusión.
El mundo mágico de los sueños y la imaginación se apoderó de las instalaciones del Complejo Cultural Manka Fiesta. En el marco de las celebraciones por la Semana de los Jardines de Infantes y de las Infancias, cientos de niños de la ciudad, acompañados por sus familias y docentes, disfrutaron de una jornada única diseñada especialmente para ellos.
El gran atractivo del día fue el momento de la lectura, donde el Intendente Dante Velazquez se convirtió en el narrador de un cuento que atrapó la atención de los más pequeños, abriéndoles las puertas a universos fantásticos. Tras la lectura, las luces del complejo se atenuaron para dar paso a la proyección de un cortometraje infantil, completando una experiencia cultural inolvidable.







Inclusión y federalismo local
Uno de los puntos más destacados de la jornada fue la participación de delegaciones escolares de zonas alejadas de los centros urbanos. El Intendente Velazquez expresó su alegría por el alcance de la convocatoria:
«Estos días hemos estado compartiendo y celebrando con ellos. Lo importante es que hay niños que han venido de escuelas muy alejadas, como en el caso de Caracara. Compartimos una lectura, un cuentito y ahora están disfrutando de una película proyectada especialmente para ellos. Estamos muy felices y contentos», destacó el mandatario.
El desafío de educar en la era tecnológica
Al ser consultado sobre el impacto de la tecnología en el desarrollo actual de los niños, Velazquez reflexionó sobre cómo la velocidad de los tiempos modernos transforma la mentalidad de los más chicos, obligando al Estado a redoblar la apuesta en materia de políticas públicas.
Hoy los chicos, por el tema de la tecnología y demás, crecen de otra manera, aventuran de otra manera y nos dejan mensajes muy fuertes», señaló.
El jefe comunal enfatizó que el objetivo no es solo preocuparse por la educación, sino «ocuparse realmente en generar fuertes políticas que permitan una mejor inclusión para todos, independientemente del lugar donde estén».
Con el foco puesto en el crecimiento sostenido de las infancias como el motor del futuro de la comunidad, el Complejo Manka Fiesta se consolidó, una vez más, como el epicentro donde la cultura, la educación y la infancia se encuentran para celebrar la magia de ser niños.
























