Un reconocimiento que trasciende lo simbólico
En el marco de las actividades conmemorativas por un nuevo aniversario de la ciudad, el municipio de La Quiaca llevó adelante un emotivo y significativo acto de homenaje a vecinos que dejaron una huella profunda en la historia local. La ceremonia se desarrolló en el Cementerio Virgen del Carmen, donde ocho familias acompañaron este reconocimiento institucional cargado de memoria y respeto.

En esta oportunidad, el homenaje no se limitó a la colocación de flores. Se instalaron placas conmemorativas con los nombres de los vecinos fallecidos, dejando un testimonio permanente en sus tumbas y mausoleos. Este gesto refuerza la decisión de mantener viva la memoria colectiva y de consolidar un espacio donde la comunidad pueda recordar de manera tangible a quienes contribuyeron al desarrollo social, profesional, educativo y cultural de la ciudad.
Los nombres que forman parte de la historia quiaqueña
Durante el acto se rindió tributo a Enrique López, Gaspar Ramón, Dolores Gutiérrez, Guadalupe Cari, Dr. Herman Elías, Dr. Horacio Tolaba, Alejandro Carretero y José Reuter. Cada uno de ellos fue destacado por su compromiso y trayectoria, convirtiéndose en referentes que marcaron distintas etapas del crecimiento de La Quiaca.


Las placas colocadas representan mucho más que un reconocimiento formal: constituyen una señal de gratitud institucional hacia quienes, con su trabajo y vocación, dejaron un legado que aún perdura en la memoria de vecinos y familiares. El acompañamiento de las familias otorgó al acto un clima de profunda emoción y respeto.
Homenaje especial a Isidoro Gaztañaga Otegui
En el mismo contexto, se descubrió una placa en honor a Isidoro Gaztañaga Otegui, ciudadano español dedicado al deporte, particularmente a la disciplina del boxeo, quien falleció en marzo de 1944. Su figura es recordada como uno de los impulsores de esta práctica en la ciudad, contribuyendo a la formación deportiva en tiempos en que el boxeo comenzaba a consolidarse como disciplina.

Desde la Intendencia —gestión Dante Velazquez— se destacó que su legado deportivo y humano será recordado de manera permanente, reafirmando el compromiso de preservar la historia local y reconocer a quienes, desde diferentes ámbitos, ayudaron a forjar la identidad quiaqueña.

Memoria, identidad y pertenencia
Este homenaje forma parte de una política de revalorización de la memoria histórica de la ciudad, entendiendo que el presente se construye sobre el esfuerzo de generaciones anteriores. Con la colocación de placas conmemorativas, La Quiaca no solo honra a sus vecinos ilustres, sino que fortalece el sentido de pertenencia y continuidad histórica en el marco de un nuevo aniversario.
























