Con una masiva convocatoria, la comunidad quiaqueña celebró las honras a su santa patrona. La jornada estuvo marcada por la fe, el tradicional almuerzo comunitario, una histórica procesión en andas y un festival folclórico con el apoyo del municipio.
La ciudad de La Quiaca vivió este fin de semana sus días más emotivos y solemnes del año. Con un profundo sentido de fe, gratitud y devoción, los fieles locales, acompañados por la gestión municipal y las comunidades parroquiales, coronaron con éxito las festividades en honor a la Virgen del Perpetuo Socorro.
















Una víspera templada por la fe y la música
Las actividades principales comenzaron la noche del viernes 26 de junio con la tradicional serenata y luminaria. Desafiando el cruel frío de la noche puneña, los feligreses se reunieron alrededor de una gran fogata que sirvió de refugio.
El calor humano se hizo sentir gracias al equipo de la Secretaría de Desarrollo Social y miembros del gabinete municipal, quienes distribuyeron un reconfortante anchi caliente entre los presentes. La velada estuvo engalanada por la Banda de Música Municipal, que venía de celebrar sus flamantes 50 años de trayectoria, musicalizando el emotivo descenso y entronización de la patrona.
Una jornada histórica: fe en las calles y almuerzo comunitario
El día central de la festividad comenzó desde muy temprano el sábado, invitando a la comunidad a compartir un desayuno. A las 09:00 horas se celebró la Santa Misa frente al templo, antesala de un momento histórico para la comunidad:
«Es la primera vez que la imagen de la Virgen sale en andas. Eso demuestra el cariño y la devoción que la gente le tiene a nuestra patrona», destacó Graciela Cruz, referente de la organización del programa.
El párroco local seleccionó para esta ocasión el recorrido por los barrios San Cayetano y Perpetuo Socorro. Durante casi dos horas de procesión, los vecinos llevaron la sagrada imagen a pulso, visitando hogares e instituciones locales.
Al concluir el recorrido, el espíritu comunitario se trasladó a las escalinatas de la plaza frente al templo. Allí se sirvió el clásico almuerzo de camaradería un sabroso pollo con arroz elaborado y donado por las propias comunidades para todos los vecinos y visitantes que se acercaron a festejar.
Música y alegría en el Festival para la Virgen
La tarde continuó a puro ritmo con el festival folclórico preparado para homenajear a la Virgen. Con un imponente marco de público y un despliegue de sonido provisto por la Municipalidad de La Quiaca, la grilla artística deleita a los presentes con el regalo gestionado por la Intendencia.
Durante los festejos, la organización extendió un agradecimiento especial al Intendente de la ciudad por su predisposición constante, por abrir las puertas del municipio y por colaborar de manera articulada tanto con la técnica del festival como con la contratación de los artistas principales.
Para cerrar una jornada inolvidable, Graciela Cruz sintetizó el anhelo de todo el pueblo Quiaqueño:
«Le pedimos a nuestra Virgencita la bendición para toda la comunidad; que siempre nos ayude y nos brinde salud, trabajo y amor».
























