La ciudad de La Quiaca comenzó a vivir con profundo sentimiento patriótico las vísperas del 20 de Junio con el tradicional izamiento de la Bandera Nacional en el mástil más alto del país, ubicado a 3.442 metros sobre el nivel del mar. La ceremonia reunió al Ejército Argentino, alumnos y docentes de la Escuela de Comercio, vecinos y autoridades municipales, quienes participaron de un acto cargado de emoción, identidad y orgullo nacional. Este acontecimiento marcó el inicio de las actividades oficiales por el Día de la Bandera, en una fecha histórica para la ciudad al ser sede, por primera vez, de los actos centrales provinciales en homenaje al General Manuel Belgrano.

Durante la ceremonia, el intendente Dante Velazquez saludó a los estudiantes, docentes, vecinos y efectivos del Ejército Argentino, agradeciendo el acompañamiento de la comunidad en un momento trascendental para La Quiaca. El jefe comunal destacó que la descentralización de los actos oficiales representa un reconocimiento al valor histórico, cultural e institucional de la ciudad, permitiendo que el homenaje a Manuel Belgrano se realice desde un territorio profundamente vinculado a la identidad nacional.


Velazquez remarcó que La Quiaca es mucho más que una ciudad de frontera, definiéndola como la puerta norte de la Argentina y un punto estratégico de integración entre pueblos. Asimismo, resaltó el simbolismo del encuentro entre la Ruta Nacional 9 y la Ruta Nacional 40, considerándolo un emblema de federalismo, unidad territorial y conexión entre las distintas regiones del país. También puso en valor el protagonismo que tuvieron las comunidades puneñas en las gestas patrióticas que contribuyeron a la construcción de la Nación.



La presencia del Ejército Argentino otorgó un marco de solemnidad y profundo respeto a la ceremonia. Los efectivos expresaron su saludo a la comunidad quiaqueña e invitaron a todos los vecinos a participar de los actos previstos para este 20 de Junio, una jornada que será diferente e histórica para toda la provincia. La participación de alumnos, docentes y familias reflejó el compromiso de las nuevas generaciones con los valores patrióticos y el respeto por los símbolos nacionales.



El izamiento de la Bandera Nacional dejó una imagen de unidad y orgullo colectivo, con la enseña patria flameando sobre el cielo puneño en el mástil más alto del país. Con el tradicional grito de «¡Viva la Patria!», La Quiaca reafirmó su lugar en la historia provincial y nacional, preparándose para vivir una celebración sin precedentes que fortalecerá la identidad de la ciudad y rendirá homenaje al legado del General Manuel Belgrano desde el extremo norte argentino.
























