En un ambiente de profunda emoción, fe en nuestras costumbres e integración regional, el intendente Dante Velazquez brindó la calurosa bienvenida y encabezó, junto al gobernador de la provincia, Carlos Sadir, la inauguración oficial de una nueva edición de la Manka Fiesta. Esta celebración ancestral volvió a convertir a La Quiaca en el epicentro de confluencia del mundo andino, reuniendo a productores, artesanos, familias y autoridades de Argentina y del vecino país de Bolivia. La jornada no solo ratificó el valor histórico de esta tradicional «fiesta de las ollas», sino que evidenció el firme compromiso de la gestión municipal por consolidar a nuestra ciudad como la Puerta de América y faro cultural de la Puna.

El verdadero protagonismo de la celebración residió en el pueblo puneño y en las comunidades rurales que arribaron desde diversos parajes con sus vasijas de barro, tejidos, alimentos y saberes ancestrales para dar vida al verdadero espíritu de la Manka: el trueque y el intercambio solidario. En este marco, el gobernador Carlos Sadir reconoció de manera muy especial el sacrificio y el esfuerzo de los comunarios que recorren grandes distancias para participar, destacando la dimensión profundamente humana de un encuentro que, para muchas familias, constituye la oportunidad anual de reencontrarse, fortalecer afectos y preservar la memoria colectiva que atraviesa generaciones.

La apertura institucional estuvo enmarcada en una histórica jornada de inauguraciones impulsadas por el gobierno municipal, las cuales unen la conservación de la identidad con la modernización urbana. Durante el recorrido oficial, el mandatario provincial ponderó el trabajo de la gestión del intendente Dante Velazquez, resaltando obras de alto impacto comunitario como el nuevo piso flotante de madera Guatambú en la cancha de básquet del CEAR, la puesta en valor de las instalaciones deportivas, la pileta climatizada y la creación del Paseo de los Poetas. Sobre este último espacio, Sadir valoró el sentido homenaje a los autores locales quienes mantienen viva la historia y el acervo literario de la región.

Un eje central del discurso oficial fue la proyección internacional que la gestión municipal le está imprimiendo a la Manka Fiesta. Con la mirada puesta en el futuro socioeconómico de la Puna, se remarcó la visión compartida de elevar el reconocimiento de esta festividad a una escala global, preservando siempre su esencia autóctona, a la vez que se vinculó el desarrollo estratégico de La Quiaca con la consolidación de la Zona Franca. Esta articulación entre cultura, infraestructura y comercio fronterizo promete generar más puestos de trabajo, mayor dinamismo económico y mejores oportunidades para todos los vecinos.


De esta manera, la conducción de Dante Velazquez reafirma su meta de profundizar el vínculo entre el municipio y las comunidades, garantizando espacios cuidados, condiciones dignas para los productores y una hospitalidad de excelencia para los visitantes. La Manka Fiesta 2026 reafirma que La Quiaca avanza a paso firme hacia el futuro, rindiendo tributo a su historia, dignificando el trabajo popular y consolidándose como la capital de la fraternidad y la cultura andina.
























