Ancelma Cruz, vecina de la comunidad de La Quiaca Vieja, solicitó la intervención del gobierno municipal para resolver la situación de un terreno familiar que fue expropiado por el gobierno provincial hace varios años. La vecina explicó que la propiedad, que perteneció a su padre, fue parte de las tierras destinadas al proyecto de la zona franca, iniciativa que nunca se concretó.

Durante una jornada de audiencias impulsadas por el intendente Dante Velazquez, Ancelma pudo dialogar personalmente con el mandatario y exponer su caso. Relató que posee las escrituras y planos que acreditan la titularidad del terreno, además de estar al día con los impuestos. “No estoy pidiendo nada, no soy ocupante. Es un terreno que mi papá compró con su sacrificio”, expresó con firmeza.
Tras escucharla, el intendente dispuso que el ingeniero Emanuel Churquina, responsable de la Secretaría de Obras Públicas, mantuviera una reunión con la vecina para analizar la situación legal del terreno. El funcionario se comprometió a revisar la documentación y brindar una respuesta en los próximos días.

Ancelma destacó el buen trato recibido por parte de las autoridades y manifestó su esperanza de recuperar el lugar donde su familia trabajó durante décadas. “Mi casa tiene luz, tiene agua, y ese terreno lo necesito para sembrar. Mi papá sembraba gladiolos y papas; con eso nos hizo estudiar”, recordó emocionada.
El reclamo de la vecina pone nuevamente sobre la mesa la situación de las tierras expropiadas para la zona franca provincial, un proyecto que aún no registra avances concretos y que mantiene en incertidumbre a varias familias de la zona.
























