El intendente Dante Velazquez participa este martes del debate por la futura Ley de Coparticipación Municipal junto a intendentes de toda la provincia, legisladores y representantes del Ejecutivo jujeño. La discusión puede convertirse en un hecho histórico para Jujuy después de décadas sin una norma que establezca criterios claros y previsibles para distribuir recursos entre Provincia y municipios. Velazquez llega con una posición conocida: acompañar institucionalmente al Gobierno provincial nunca significó renunciar a reclamar lo que corresponde a La Quiaca, a la Puna y a cada comunidad del interior.

La Legislatura de Jujuy abrió este martes 13 de octubre una discusión que los municipios esperan desde hace décadas. Las comisiones de Finanzas y Asuntos Institucionales convocaron a los 28 intendentes de la provincia para comenzar formalmente el tratamiento del proyecto de Ley del Sistema de Coordinación Financiera, Fiscal y Tributaria entre la Provincia y los Municipios, conocida como Ley de Coparticipación Municipal. El encuentro comenzó a las 11 en el Salón Marcos Paz y cuenta además con la participación de funcionarios del Ministerio de Hacienda provincial.

Entre los presentes se encuentra el intendente de La Quiaca, Dante Velazquez, quien llega al debate con antecedentes concretos. El propio jefe comunal recordó que el 14 de abril de 2025 fue el primer intendente en presentar formalmente observaciones al proyecto impulsado por el Ejecutivo provincial. Para Velazquez, establecer por ley la distribución de los recursos significaría avanzar hacia una verdadera federalización de los fondos entre Provincia y municipios.

Ese antecedente explica también una característica que Velazquez sostuvo durante su gestión: trabajar conjuntamente con la Provincia no implica guardar silencio frente a las diferencias. El intendente acompañó políticas y proyectos estratégicos para La Quiaca, mantuvo canales institucionales abiertos con el gobernador Carlos Sadir y con distintos ministerios, pero sus reclamos, observaciones y propuestas sobre la autonomía financiera municipal nunca desaparecieron. Hoy esa posición encuentra uno de sus escenarios decisivos dentro de la Legislatura.

La discusión, además, excede la simple distribución matemática del dinero. Velazquez plantea que una verdadera ley federal no puede analizar únicamente la cantidad de habitantes de cada municipio. Deben incorporarse las distancias, las asimetrías estructurales, las características económicas de cada región, las necesidades de infraestructura y las enormes diferencias existentes entre Puna, Quebrada, Valles y Yungas. También deberán definirse criterios sobre coparticipación primaria y secundaria, fondos especiales y mecanismos que otorguen previsibilidad financiera a las comunas.

Allí aparece una discusión fundamental para La Quiaca. Administrar una ciudad fronteriza situada a más de 3.400 metros sobre el nivel del mar, alejada de los grandes centros administrativos y sometida a condiciones climáticas, económicas y territoriales particulares no puede ser evaluado con exactamente la misma vara que un municipio ubicado en las zonas más concentradas de la provincia. Igualar realidades profundamente desiguales puede terminar reproduciendo desigualdades. Por eso Velazquez llega a la Legislatura no solamente como intendente de una ciudad, sino como representante de una región que históricamente reclama ser contemplada desde sus particularidades.

El jefe comunal fue explícito además al señalar que la discusión deberá incorporar finalmente a los 64 distritos municipales de Jujuy, porque intendentes y comisionados son quienes representan a las comunidades más cercanas y también a las más alejadas del centralismo provincial. Su propuesta es que la futura norma nazca del diálogo y del consenso, pero garantizando que todas esas diferencias territoriales estén efectivamente representadas.

El debate recién comienza. Desde la Legislatura ya anticiparon que no existe todavía una fecha definida para la sanción y que, después de esta primera reunión, habrá encuentros regionales destinados a analizar modificaciones al proyecto. El propio presidente de la Comisión de Finanzas, Guido Luna, reconoció que será necesario alcanzar acuerdos con intendentes y jefes comunales antes de avanzar hacia una aprobación definitiva.

Pero para La Quiaca la jornada ya tiene un significado político concreto: su intendente está sentado en la mesa donde se discute cómo se distribuirán los recursos que mañana deberán transformarse en calles, servicios, infraestructura, empleo público sostenible, obras y calidad de vida para los vecinos. Velazquez eligió durante años colaborar cuando los intereses de la ciudad requerían articulación y cuestionar cuando entendió que La Quiaca debía reclamar más. Esa conducta adquiere hoy otro significado: no se trata de confrontar con Provincia, sino de conseguir que el federalismo deje de ser una expresión discursiva y tenga traducción presupuestaria.

Después de décadas de espera, Jujuy tiene frente a sí la oportunidad de saldar una deuda institucional profunda. Y la discusión central no debería ser solamente cuánto recibe cada municipio, sino qué provincia quiere construir Jujuy desde sus territorios. Si la futura coparticipación reconoce las desigualdades regionales y garantiza previsibilidad, autonomía y desarrollo, habrá nacido una herramienta histórica. Si solamente cristaliza las diferencias existentes, la oportunidad habrá quedado a mitad de camino.

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