Con la participación de 90 competidores de Jujuy y Bolivia, la carrera consolidó a la Puna como polo del ciclismo regional. Durante el evento, el Intendente Dante Velazquez anunció una futura travesía que unirá los cerros Ocho Hermanos y Escaya.

En una jornada soleada y templada que acompañó desde las primeras horas del día, La Quiaca volvió a convertirse este domingo en el epicentro del ciclismo de montaña regional. Con el tradicional banderazo de largada a cargo del intendente Dante Velazquez, noventa pedalistas dieron inicio a la segunda edición del MTB de las Alturas Manka Fiesta, un evento que reafirma el crecimiento de esta disciplina en la Puna jujeña.

Desde temprano, el predio de la emblemática Manka Fiesta se vistió de fiesta deportiva. Entre el sonido de los ajustes de cambios, la revisión de neumáticos y el aliento de familias y vecinos, se concentró un nutrido grupo de competidores provenientes de Maimará, Tilcara, Abra Pampa, Villazón, Tarija, Tupiza y la ciudad anfitriona, dando cuenta del impacto transfronterizo e integrador de la convocatoria.

Una prueba contra el reloj, el viento y la altitud

La competencia se dividió en categorías femeninas y masculinas con recorridos adaptados a distintos niveles de exigencia: 24, 36 y 48 kilómetros. Más allá de la distancia, el trazado exigió al máximo la técnica, la resistencia y la capacidad de adaptación al riguroso terreno puneño.

En geografías como la de La Quiaca, la carrera no se disputa únicamente contra el cronómetro: el viento de la Puna, las pendientes pronunciadas y la altura convierten a esta prueba en una experiencia donde la templanza y el esfuerzo personal son clave.

Integración regional y desarrollo local

Durante el acto de apertura, el intendente Velazquez destacó el lugar central que el deporte ocupa en la agenda municipal, no solo como disciplina saludable, sino como un motor dinamizador para la economía local.

«Utilizar la geografía de la Puna como un activo deportivo y turístico es una apuesta clave para la integración regional,» expresaron desde la organización, remarcando cómo el flujo de deportistas y visitantes moviliza sectores como el comercio, la gastronomía y la hotelería.

Lo que viene: Un reto a escala monumental

El momento más relevante de la jornada llegó con el anuncio de la próxima cita deportiva antes de fin de año. La intendencia ratificó la proyección de una competencia de carácter titánico: unir por primera vez los cerros Ocho Hermanos con el cerro Escaya.

Este proyecto busca convocar a cientos de ciclistas de todo el país y países limítrofes, consolidando a La Quiaca dentro del calendario de los grandes desafíos de altitud a nivel nacional.

Lo que alguna vez pudo ser percibido como una limitación geográfica hoy se transforma en una ventaja competitiva única. Las ruedas volvieron a girar en la Puna y, con la mirada puesta en los cerros, el ciclismo de montaña sigue marcando el rumbo en la frontera norte del país.

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