En el marco del Primer Encuentro de Maestros Rurales, realizado en el Complejo Cultural Manka Fiesta, el intendente de La Quiaca, Dante Velazquez, acompañó el izamiento de nuestra enseña patria en la Plaza Centenario, en una ceremonia que contó también con la presencia de la Banda de Música Municipal. Posteriormente, brindó un mensaje de reconocimiento a los docentes que desarrollan su tarea en las comunidades rurales de la Puna. Durante su intervención, destacó especialmente a quienes dedicaron décadas de su vida a la enseñanza, a los docentes próximos a jubilarse y a quienes atravesaron momentos especialmente difíciles, como la pandemia, sosteniendo la educación y acompañando a las familias de cada comunidad. En este sentido, sostuvo que el reconocimiento a los maestros no debe limitarse al mes de septiembre, sino que debe ser una valoración permanente de la tarea que realizan.

Durante su discurso, el jefe comunal también compartió una experiencia personal que marcó profundamente su mirada sobre la realidad rural. Recordó que, siendo adolescente, tuvo la posibilidad de recorrer diferentes zonas de la Puna y conocer de cerca las condiciones en las que estudiaban algunos niños. Entre sus recuerdos mencionó haber observado situaciones de precariedad, como alumnos que debían compartir camas por falta de espacio, una realidad que lo llevó a escribir sobre la ruralidad y posteriormente participar en encuentros provinciales, nacionales y latinoamericanos. Velazquez señaló que aquella experiencia permaneció en su memoria y que fue determinante para comprender la importancia de quienes sostienen la educación en los lugares más alejados.

En este contexto, el intendente expresó su profundo orgullo por los maestros rurales y destacó el rol que cumplen no solamente como educadores, sino también como referentes de sus comunidades. Remarcó que muchas veces los docentes acompañan situaciones familiares, contienen a niños y niñas y mantienen vivo el vínculo social en lugares donde las distancias y las dificultades materiales hacen todavía más exigente la tarea cotidiana. Asimismo, reivindicó valores como la solidaridad, la empatía, el respeto, la humildad y la honestidad como pilares fundamentales para fortalecer las comunidades y construir un futuro con mayores oportunidades.

Velazquez también planteó una mirada crítica sobre los centralismos que históricamente concentraron recursos, decisiones y oportunidades en los grandes centros urbanos, dejando en segundo plano a las regiones más alejadas. En este sentido, sostuvo que el crecimiento de los pueblos debe construirse desde el interior y con una mirada que contemple las necesidades concretas de quienes viven y trabajan en la ruralidad. Su mensaje puso en valor el esfuerzo de los maestros que, a pesar de las distancias y las dificultades, continúan llevando adelante su vocación y contribuyendo al desarrollo educativo y social de la Puna.






Finalmente, el intendente vinculó la realidad de los docentes rurales con los desafíos que actualmente atraviesan adolescentes y jóvenes, destacando iniciativas surgidas desde el ámbito estudiantil para abordar problemáticas como el bullying, las crisis juveniles y la prevención del suicidio. Señaló que una de estas propuestas fue tomada por el Municipio y formalizada mediante un decreto para promover su tratamiento ante las autoridades educativas. Con la premisa de que “no solamente tenemos que preocuparnos, sino ocuparnos”, Velazquez cerró su intervención reafirmando el compromiso de acompañar a docentes, estudiantes y comunidades rurales, fortaleciendo políticas que permitan construir mejores oportunidades para las nuevas generaciones de la Puna.
























