Tras los festejos de carnaval, el Municipio desplegó un operativo reforzado de limpieza en los principales puntos de concentración de la ciudad. Si bien durante toda la agenda festiva se sostuvieron tareas diarias para garantizar higiene, salubridad y seguridad, el panorama que se registró este martes en diversos sectores fue preocupante, con acumulación de residuos, restos dispersos y serios problemas de contaminación urbana.

Desde las primeras horas de la jornada, cuadrillas municipales intensificaron las tareas de barrido, recolección y saneamiento en calles, veredas, plazas y espacios donde se concentró la mayor afluencia de público. Según indicaron desde el municipio, la respuesta fue rápida y eficiente, con el objetivo de restablecer el orden habitual y resguardar la salud pública tras los festejos.


Falta de conciencia social, el principal desafío
El responsable del área de Limpieza Urbana, Rodolfo Maidana, remarcó que el trabajo del personal fue sostenido “día a día” durante las celebraciones, pero advirtió que la falta de compromiso vecinal genera consecuencias que exceden lo estético. A pesar de la instalación de contenedores y tachos de basura, muchos espacios quedaron cubiertos de residuos, evidenciando un problema cultural que impacta en el ambiente, el sistema de desagües, la convivencia social y la imagen turística de la ciudad.

Desde el municipio señalaron que el desarrollo urbano no depende únicamente de obras y servicios, sino también de los hábitos ciudadanos. En ese sentido, insistieron en que el cuidado del espacio público es una responsabilidad compartida y que la construcción de una ciudad ordenada comienza con acciones simples, como evitar arrojar residuos en la vía pública.



























