La Quiaca vivió una mañana especialmente emotiva con el homenaje al padre Aníbal Zilli, quien celebró un nuevo cumpleaños acompañado por vecinos, autoridades municipales y la música de la Banda de Música Municipal. En representación del Ejecutivo local, la secretaria de Gobierno, Malvina Gerónimo, acercó el saludo institucional de la gestión del intendente Dante Velazquez y destacó el cariño y reconocimiento que la comunidad mantiene hacia el sacerdote. “Es una persona muy representativa y significativa para todos los quiaqueños”, expresó Gerónimo, quien remarcó que la intención del Municipio fue compartir un momento sencillo, pero cargado de afecto y gratitud.

Durante el encuentro, la funcionaria señaló que el homenaje también tuvo como objetivo agradecer al padre Zilli por todo lo brindado a la ciudad y a sus vecinos a lo largo de los años. “Más allá del agasajo, queríamos darle un abrazo, agradecerle por todo lo brindado a nuestra ciudad y a nuestra gente”, manifestó. Asimismo, explicó que el saludo buscó representar también a aquellas personas que alguna vez pasaron por La Quiaca, conocieron al sacerdote y que actualmente se encuentran lejos, pero mantienen presente el vínculo construido durante su paso por la ciudad.

Por su parte, el padre Aníbal Zilli recibió el homenaje con emoción y gratitud, destacando que uno de los aspectos más importantes de su experiencia en La Quiaca ha sido el cariño recibido cotidianamente por la comunidad. “Yo siento que hay mucho cariño, y eso es lo más importante”, expresó. En ese sentido, resumió el vínculo construido durante estos años con una frase especialmente significativa: “La Quiaca es mi familia, es mi casa”. El sacerdote recordó que llegó a la ciudad en marzo de 2016, aunque ya conocía la región desde mucho antes, debido a distintas visitas realizadas durante su etapa de estudiante y a su participación en encuentros en La Quiaca y localidades de la zona.


Zilli también recordó que, cuando regresó de Haití, tuvo la posibilidad de elegir entre continuar su tarea en Asunción del Paraguay o instalarse en La Quiaca, optando finalmente por la ciudad fronteriza debido al conocimiento previo que tenía de la comunidad y de su gente. El homenaje incluyó una torta, la interpretación del tradicional “Feliz Cumpleaños” por parte de la Banda de Música Municipal y un saludo colectivo que tomó por sorpresa al sacerdote. “Uno no está acostumbrado a estas cosas”, reconoció entre sonrisas, valorando especialmente la posibilidad de compartir esta fecha junto a quienes forman parte de su vida cotidiana.

Finalmente, el padre Aníbal Zilli dejó un mensaje dirigido a toda la comunidad quiaqueña: “Querida gente de La Quiaca, agradecido de corazón por todo el cariño que me brindan siempre, no solamente hoy, sino todos los días”. También agradeció a la gestión municipal de Dante Velazquez, a la Banda de Música y a todas las personas que participaron del homenaje. El encuentro se convirtió así en una expresión de reconocimiento y cercanía hacia un sacerdote que, tras más de una década de presencia en la ciudad, mantiene un fuerte vínculo con la comunidad y es considerado parte de la vida cotidiana de La Quiaca.
























