En el marco de las políticas de salud pública y extensión territorial impulsadas por la gestión del Intendente Dante Velazquez, el Centro de Zoonosis de la Municipalidad de La Quiaca, a través de su responsable, el Veterinario Cosme Flores, dio a conocer un balance sobre las tareas de castración, vacunación y desparasitación que se desarrollan tanto en el ejido urbano como en las distintas comisiones municipales de la región puneña. Ante la baja concurrencia registrada recientemente en la base urbana, el equipo veterinario reorientó parte de su logística hacia el interior para dar cumplimiento a los convenios de trabajo mutuo establecidos con las comunidades vecinas.

Durante el informe, el profesional detalló que bajo este esquema de cooperación —donde el municipio aporta el recurso profesional y operativo mientras las comisiones proveen los insumos farmacológicos— se concretaron operativos en Cangrejillos, con próximas visitas programadas a Puesto El Marqués (mañana), y a la zona de El Cóndor, Cholacor y la comisión municipal de Barrios. No obstante, el doctor advirtió sobre las complexidades culturales y logísticas del trabajo rural, donde la dispersión poblacional dificulta las charlas de concientización colectiva, focalizándose la labor en la atención individualizada, desparasitación y aplicación de vacunas antirrábicas.
En el plano local, el Centro de Zoonosis remarcó con preocupación la merma en la demanda espontánea de turnos para castraciones en la ciudad, a la vez que señaló que, si bien existe un sector de la comunidad comprometido con la tenencia responsable, persiste una franja poblacional desinteresada que mantiene a sus animales en condiciones de vulnerabilidad y celo constante. Al respecto, se evaluó la necesidad futura de aplicar las ordenanzas vigentes mediante mecanismos punitivos o de ordenamiento, priorizando siempre estrategias prudentes para evitar reacciones desfavorables que deriven en el abandono o sacrificio clandestino de mascotas.
Asimismo, el área sanitaria alertó sobre las marcadas diferencias en el estado de salud de los animales del ámbito rural en comparación con los urbanos, detectando casos de marcada desnutrición, anemia y parasitismo externo, además de advertir sobre un brote provincial de moquillo canino caracterizado por cuadros febriles y respiratorios severos. Ante este panorama, se recordó que la sanidad animal constituye un pilar fundamental de la salud pública para la prevención de zoonosis y enfermedades en la comunidad.



Finalmente, el municipio destacó que todas las prestaciones brindadas por el Centro de Zoonosis son totalmente gratuitas y adelantó que se proyecta coordinar agendas de trabajo binacional con la Alcaldía de Villazón (Bolivia), con el fin de unificar criterios sanitarios y de control poblacional en esta zona de frontera, consolidando una estrategia regional de prevención y bienestar animal.
























