La ciudad de La Quiaca fue escenario de una nueva jornada social impulsada por el Gobierno de Jujuy, que contó con la presencia del secretario de Trabajo, Andrés Lazarte, quien participó del cierre del operativo “Ver para Ser Libres” y de la entrega de anteojos a vecinos que habían sido atendidos semanas atrás. La actividad permitió completar un proceso iniciado aproximadamente un mes y medio atrás, con un importante despliegue sanitario y social destinado a brindar respuestas concretas a las necesidades de la comunidad.

Durante la primera jornada se realizaron 311 atenciones oftalmológicas y se confeccionaron 308 anteojos, incluyendo algunos de alta complejidad debido a las graduaciones requeridas. En determinados casos, los lentes debieron ser elaborados en Buenos Aires antes de ser trasladados hasta La Quiaca para su entrega. Lazarte destacó que la culminación de esta etapa representa una respuesta concreta para niños y familias, contribuyendo directamente a mejorar su calidad de vida.

El funcionario valoró especialmente la articulación alcanzada con la Municipalidad de La Quiaca y destacó el impulso del intendente Dante Velazquez para concretar la llegada del operativo a la ciudad. A partir de la solicitud del municipio, se desplegaron el colectivo sanitario, el laboratorio móvil, profesionales oftalmólogos y equipos técnicos, en un trabajo coordinado también con el área de Desarrollo Social. Esta articulación entre Provincia y municipio permitió acercar servicios especializados a la comunidad y facilitar el acceso a prestaciones que, por la distancia, pueden resultar difíciles de obtener.

Uno de los aspectos centrales de la jornada estuvo relacionado con el impacto de la atención oftalmológica en el ámbito educativo. La entrega de cada anteojo significa para un niño la posibilidad de mejorar su visión y, con ello, contar con mejores condiciones para aprender, leer, concentrarse y desenvolverse en el ámbito escolar. En este sentido, la iniciativa no sólo representa una intervención sanitaria, sino también una herramienta que contribuye a fortalecer las oportunidades educativas y reducir desigualdades.

Con la entrega de los 308 anteojos quedó concluida esta etapa del programa en La Quiaca, dejando un resultado que trasciende las cifras y refleja la importancia de acercar las políticas públicas al territorio. En una ciudad de frontera, donde la distancia puede constituir una dificultad adicional para acceder a estudios y servicios especializados, la presencia de equipos móviles permite reducir barreras y atender necesidades postergadas. La coordinación entre organismos provinciales y municipales volvió a demostrar que el trabajo conjunto puede traducirse en respuestas concretas para la comunidad, acercando salud, prevención y herramientas para el aprendizaje.

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