Con un mensaje de acción, transparencia y compromiso real, el intendente Dante Velazquez inauguró el período legislativo 2025 en La Quiaca. Lejos de las palabras vacías y las promesas incumplidas, su discurso marcó un quiebre en la historia política de la ciudad: cualquier vecino puede auditar las finanzas municipales, cada peso se ve reflejado en obras y el Estado deja de ser un obstáculo para convertirse en un facilitador del desarrollo.

“La política de verdad es gestionar: menos palabras y más hechos, menos fotos y redes sociales, y más soluciones concretas.”

Este enfoque directo y efectivo marca una nueva era para La Quiaca, donde la transparencia no es un eslogan sino un pilar inquebrantable de la gestión. Velazquez se presentó con las cuentas abiertas, mostrando que cada decisión se toma con responsabilidad y que el dinero público vuelve en mejoras concretas para los Quiaqueños.

Un municipio sin secretos: los números en manos del pueblo

Desde que asumió la intendencia, Dante Velazquez enfrentó un municipio en crisis financiera, con juicios pendientes, procesos administrativos irregulares y un modelo de gestión que priorizaba la discrecionalidad sobre la eficiencia. Eso se acabó.

“Hemos puesto a disposición de la Auditoría General de la Provincia el 100% de las operaciones financieras, económicas y contables realizadas con fondos públicos. Todo quiaqueño puede acceder a la información y ver en qué se invierte cada centavo.”

El mensaje es claro: la plata de los Quiaqueños es de los Quiaqueños. No hay margen para la corrupción, el despilfarro ni la improvisación. Cada peso que ingresa al municipio se traduce en obras, infraestructura y servicios que mejoran la calidad de vida de la gente.

La Quiaca, protagonista del desarrollo regional

El Intendente dejó en claro que la ciudad no se quedará esperando que el futuro llegue por sí solo: La Quiaca será el epicentro del comercio, el turismo y el desarrollo logístico del norte argentino.

“Nuestra misión es lograr que La Quiaca tenga el lugar que le corresponde en el contexto geopolítico y estratégico. Queremos que sea un foro de atracción en comercio, cultura, deportes y turismo para toda la puna jujeña.”

Para ello, la gestión municipal impulsa la puesta en marcha de la Zona Franca, la creación de un Centro de Servicios, la promoción de la Manka Fiesta como Patrimonio de la Humanidad y la consolidación de La Quiaca como punto clave de los corredores bioceánicos que unen Argentina con Chile, Bolivia y Perú.

Estas iniciativas no son solo ideas, sino proyectos en marcha con impacto directo en la economía local.

Obras que cambian la ciudad, no discursos vacíos

A diferencia de otros tiempos donde las promesas quedaban en anuncios, la gestión de Velazquez ya está transformando La Quiaca.

Algunas de las obras ya inauguradas o en ejecución:

Mini Estadio de la Juventud: un espacio para el deporte y la recreación.

Tinglados para el comercio mayorista y minorista: apoyo real a los comerciantes locales.

Centro Cultural: una obra emblemática que se entregará en mayo.

Ampliación y remodelación del Hotel de Turismo: fortaleciendo la oferta turística.

Nuevo sistema de alumbrado público: más seguridad y modernización urbana.

Plan Trienal de Desarrollo Municipal: infraestructura clave para los próximos 50 años.

El mensaje final: un gobierno con la gente y para la gente

El discurso de Velazquez cerró con una convocatoria clara: este proyecto de ciudad necesita el compromiso de todos.

“Trabajemos juntos. El año que se viene será difícil, pero vamos a salir adelante. Queremos hacer de La Quiaca un lugar mejor, y lo vamos a lograr.”

Con una gestión eficiente, sin corrupción, con cuentas abiertas y obras que hablan por sí solas, La Quiaca deja de ser una ciudad relegada para convertirse en un modelo de administración y progreso en la puna jujeña.

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