El médico veterinario Cosme Flores, responsable del Centro de Zoonosis de la Municipalidad de La Quiaca, se refirió al desarrollo de la campaña de castraciones gratuitas que se lleva adelante en el CIC de Ruta 5, donde se registró una baja asistencia pese a contar con turnos previamente otorgados. Según explicó, muchas personas no acudieron a sus citas argumentando olvido o inconvenientes de último momento, una situación que suele repetirse en este tipo de operativos.

Ante este panorama, desde el área informaron que se reforzará el sistema de recordatorio para los turnos programados, especialmente para las jornadas del miércoles y viernes, que ya cuentan con cupos completos. En este sentido, se prevé realizar llamados previos a los vecinos para confirmar asistencia o, en su defecto, reprogramar los turnos y permitir que otras personas puedan acceder al servicio.
Flores destacó la importancia de la castración como una herramienta fundamental no solo para el control de la población animal, sino también para mejorar la salud de las mascotas. Entre los principales beneficios, mencionó la prevención de enfermedades como tumores mamarios y prostáticos, la disminución de conductas agresivas, la reducción del marcaje territorial y la prevención de situaciones como peleas o la presencia masiva de animales durante el celo.
Asimismo, el profesional hizo hincapié en la necesidad de generar mayor conciencia en la comunidad respecto al compromiso que implica solicitar un turno. Señaló que la falta de asistencia no solo representa una oportunidad perdida para otras familias, sino también un perjuicio en términos de organización y recursos, ya que cada operativo implica una importante logística, inversión y trabajo del equipo técnico.

Finalmente, desde el Centro de Zoonosis remarcaron que, a pesar de las dificultades, el servicio continuará desarrollándose de manera sostenida, con el objetivo de garantizar el acceso a la castración gratuita. No obstante, insistieron en la importancia de la responsabilidad ciudadana para optimizar el funcionamiento del sistema y aprovechar plenamente estas políticas públicas orientadas al bienestar animal y la salud comunitaria.

























