En una extensa reunión de más de cuatro horas, el Intendente local dialogó con presidentes barriales sobre la falta de servicios, la regularización de loteos y el esquema de esfuerzo compartido entre vecinos y el Estado municipal.
En lo que fue calificado como un encuentro clave y de «ida y vuelta permanente», el Intendente de la ciudad de La Quiaca mantuvo una reunión de más de cuatro horas con referentes y presidentes de los centros vecinales locales. El objetivo central fue poner sobre la mesa las problemáticas más urgentes que afectan a los distintos barrios y planificar soluciones a corto y largo plazo bajo un modelo de gestión compartida.
Durante el encuentro, desarrollado en un marco de respeto mutuo, los vecinos plantearon demandas estructurales de vieja data relacionadas con el acceso al agua potable, redes de cloacas, iluminación pública y mejoras en la accesibilidad y mantenimiento de las calles.
El esfuerzo compartido como motor de las obras
El mandatario municipal destacó el enorme compromiso de las familias quiaqueñas, quienes en muchos casos financian la compra de materiales para que el municipio aporte la logística y los trabajadores:»Hay un esfuerzo muy fuerte de parte de los vecinos en la compra de materiales.
El concepto aquí es claro: todo se hace con mano de obra pública y con un esfuerzo sostenido tanto por los vecinos como por el municipio», explicó el Intendente, reconociendo además que la gestión enfrenta limitaciones como la falta de maquinarias pesadas y retrasos debido a la concentración de personal en obras de gran envergadura edilicia que ya fueron entregadas.
A pesar del contexto económico complejo, la autoridad resaltó que se está dando respuesta paulatina al mantenimiento de calles e iluminación en sectores que fueron postergados por décadas: «Nos estamos haciendo cargo tanto del pasado como del presente», enfatizó.
Ultimátum por loteos irregulares y «cuello de botella» urbano
Uno de los puntos más álgidos de la jornada estuvo vinculado al crecimiento desordenado de la ciudad. El Intendente advirtió que la venta de terrenos sin la infraestructura adecuada generó un «cuello de botella» que hoy frena el desarrollo de los servicios básicos, ya que la Secretaría de Obras Públicas se ve impedida legalmente de autorizar conexiones de luz o agua en loteos que no cuentan con la aprobación correspondiente.




Sin embargo, el jefe comunal trajo optimismo al anunciar un avance importante: un privado se acercó voluntariamente con la firme intención de regularizar la situación de sus terrenos, lo cual se formalizará próximamente en un acto público.
Al cierre de la jornada, el mandatario agradeció la madurez y la vocación de trabajo de los referentes barriales. «Los tiempos han cambiado y la comunidad la construimos entre todos. Sostener estos diálogos de más de cuatro horas nos ayuda a intercambiar ideas y generar las respuestas adecuadas que la gente necesita», concluyó.
























