En una jornada que resuena con el lema de “municipio de puertas abiertas”, el Intendente Dante Velazquez se convirtió en el protagonista de una historia que ha conmovido a la comunidad. Un encuentro con el pequeño Fabricio, un alumno con discapacidad visual de la Escuela N° 14 de Configuraciónes, se transformó en un acto de apoyo que marcará un antes y un después en la vida del niño.
El caso de Fabricio, estudiante de sexto grado, llegó a oídos del Intendente a través de sus docentes, quienes expusieron la urgente necesidad de herramientas para que el niño pudiera continuar su educación en igualdad de condiciones.
Marisol Barea, la responsable de grado, explicó que Fabricio, a pesar de ser un alumno aplicado y autónomo, se encontraba con serias dificultades para seguir el ritmo de sus compañeros debido a la falta de materiales específicos.
«No tenemos material concreto para trabajar con él», comentó Marisol visiblemente emocionada. «Actualmente está trabajando con la seño con una pizarra que a él le cuesta mucho escribirla, letra con letra. Lo que se quería era el sistema Braille».
La docente relató que Fabricio había utilizado una máquina Perkins hasta tercer grado, pero que lamentablemente se había dañado. Esto lo obligó a usar una computadora que también dejó de funcionar. La falta de estos instrumentos esenciales no solo afectaba su rendimiento escolar, sino que también lo hacía sentirse rezagado.
Tras escuchar la situación, el intendente Velazquez se sintió profundamente conmovido. «Nos dijo que como no le hicimos llegar anteriormente esta inquietud a él, porque realmente él se siente afectado con esta situación», dijo Marisol.
La respuesta del Intendente no se hizo esperar:
Le prometió regalarle una computadora a Fabricio para que pudiera trabajar tanto en la escuela como en su casa.La alegría y la emoción de los docentes y la familia de Fabricio fueron inmensas.
Marisol Barea, conmovida hasta las lágrimas, expresó:
«Yo me encuentro realmente muy emocionada, quizás más que los papás. Me siento feliz de que mi niño pueda tener su herramienta de trabajo y pueda desempeñarse, no solo el día de hoy, sino a futuro, para que él pueda ser una persona más íntegra en nuestra sociedad».El propio Fabricio, de 11 años, no pudo ocultar su felicidad. «
Me dijo que me iba a comprar una computadora y lentes, y me iba a llevar a Buenos Aires también», comentó el niño con una gran sonrisa.
Este gesto del Intendente, que va más allá de su función pública, ha sido recibido con admiración y gratitud por la comunidad docente. Marisol Barea concluyó con un mensaje que resume el espíritu del encuentro:
Él dijo: «saquemos la camiseta política, nos pongamos realmente en los zapatos de los demás». Yo creo que eso es algo muy bonito y digno de admirar de una persona que asumió como intendente de nuestra ciudad».Este evento no es un caso aislado.
El municipio de La Quiaca, bajo la gestión de Dante Velazquez, ha establecido una política de «puertas abiertas» donde los vecinos pueden acercarse cada miércoles con sus problemas e inquietudes, demostrando un compromiso genuino con las necesidades de su gente.
























