La ciudad de La Quiaca vivió una jornada trascendental para su comunidad religiosa y social con la realización de un masivo encuentro de fe y unidad. El evento, desarrollado en el emblemático escenario Pantaleón–Barrojo del predio de la Manka Fiesta, congregó a familias, vecinos y visitantes en un espacio que volvió a consolidarse como el epicentro de la integración multicultural y comunitaria de la región.

En este emotivo marco, la gestión del intendente Dante Velazquez reafirmó su compromiso con el diálogo interinstitucional y el respeto a la diversidad cultural y religiosa. Durante la ceremonia, el jefe municipal realizó la entrega oficial del decreto municipal de adhesión al Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, otorgando un marco de reconocimiento oficial al trabajo espiritual y de contención que desempeñan diariamente las congregaciones en el territorio.

La celebración adquirió una notable dimensión regional y trasfronteriza al contar con la activa participación de delegaciones e iglesias provenientes del sur de Bolivia, de diversas localidades de la provincia de Jujuy y de distintos puntos del país. Esta amplia convocatoria reflejó la profunda vocación de integración de La Quiaca, traspasando fronteras geográficas para unir a las comunidades alrededor de valores compartidos, la fe y la cooperación mutua.

Durante su alocución, el intendente Dante Velazquez destacó el valor intrínseco del trabajo social que realizan estas instituciones en favor de la ciudadanía. El mandatario puso especial énfasis en la importancia de la escucha activa, la solidaridad y el acompañamiento permanente hacia las familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad, ratificando que la construcción de una ciudad más justa requiere del esfuerzo coordinado entre el Estado municipal y las entidades comunitarias.

La conmemoración, enmarcada en la Ley Nacional 27.741 que establece cada 31 de octubre como el Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, concluyó con un renovado mensaje de fraternidad. La jornada dejó como impronta el fortalecimiento de los lazos de pertenencia e integración en La Quiaca, posicionando a la gestión municipal como un puente continuo hacia la convivencia armónica, el respeto mutuo y el bienestar colectivo.
























