Niños y niñas de 5 y 6 años disfrutan jornadas recreativas que combinan juego, aprendizaje y contención

La colonia de vacaciones continúa desarrollando actividades recreativas pensadas especialmente para los más pequeños, y la pileta climatizada se consolida como uno de los espacios más esperados. En esta etapa, los niños y niñas de 5 y 6 años disfrutan de jornadas llenas de juegos, risas y experiencias que fortalecen el vínculo con el agua en un entorno seguro y cuidado.

Las actividades se realizan bajo la supervisión de profesores municipales y colaboradores, quienes acompañan de manera permanente a los grupos. El objetivo principal no solo es el entretenimiento, sino también promover la adaptación progresiva al medio acuático, respetando los tiempos de cada niño y priorizando la confianza y el disfrute.

El agua como espacio de juego y superación personal

Carolina Barros, colaboradora de la colonia, explicó que el ingreso a la pileta es una de las propuestas más solicitadas por los chicos. “Se divierten mucho y algo que piden bastante es entrar al agua, mojarse. También sirve para que varios puedan perder un poco el miedo, algo que se nota especialmente en los más chiquitos”, señaló.

En este sentido, destacó que, a pesar de los temores iniciales que algunos niños manifiestan, con el acompañamiento del equipo docente logran desenvolverse muy bien dentro de la pileta. El clima de juego, confianza y estímulo constante permite que los pequeños avancen de manera natural y positiva.

Trabajo en equipo y acompañamiento familiar

En cada jornada participan alrededor de 30 niños, acompañados por un equipo integrado por los profesores Gustavo, Jairo y Juan, junto a las profesoras Lorena y Lucía, quienes cumplen un rol clave en la organización y el cuidado durante la actividad. El trabajo coordinado garantiza seguridad, atención personalizada y un desarrollo ordenado de las propuestas.

Además, en los horarios cercanos a la salida, algunos padres y madres se acercan al lugar para esperar a los chicos, colaborar con el cambio de ropa y acompañar el cierre de la jornada. Este acompañamiento familiar refuerza el carácter comunitario de la colonia y fortalece el vínculo entre las familias y el equipo de trabajo.

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